Una cama abatible es, ante todo, un sistema mecánico anclado a un muro: soporta peso, se abre y se cierra miles de veces y sostiene a una persona durmiendo encima cada noche. Por eso lo que decide qué se puede fabricar —y cómo— no es un catálogo, sino el espacio real donde va a vivir. A ese espacio hay que ir, medirlo y estudiarlo. Eso es el estudio técnico, y en este artículo te explicamos qué es, qué evalúa, cómo funciona y por qué es el paso que lo cambia todo.
En Murphy Beds Colombia trabajamos con un proceso de cinco pasos. El estudio técnico es el segundo, y es el que sostiene todo lo que viene después:
Dar una cifra por chat sobre un espacio que nadie ha visto —sin saber si el muro es en drywall, bloque o concreto, sin revisar anclajes, alturas, ventanas, puntos eléctricos o por dónde abre la puerta— no es agilidad: es improvisación. Ese número puede cambiar por completo el día de la instalación, cuando ya es tarde. Un número dado sobre un espacio que nadie ha visto no es un precio: es una adivinanza.
El estudio técnico es lo contrario. Es lo que nos permite comprometernos con un precio real y exacto, y con un mueble que va a funcionar durante años, no solo el primer día.
No es una visita de cortesía, sino una evaluación de ingeniería sobre tu espacio. Verificamos:
El estudio puede ser presencial —un técnico va a tu espacio— o virtual, guiándote por videollamada para tomar las medidas y evaluar el muro. En ambos casos el resultado es el mismo: recibes tu diseño en un render 3D presentado por videollamada, donde te explicamos la solución, junto con una cotización formal con el precio exacto de tu proyecto. Así ves cómo va a quedar tu espacio antes de fabricar nada.
El estudio técnico tiene un valor de $200.000, y aquí está lo importante: ese valor se abona a tu proyecto si decides contratarlo. No es un cobro aparte que se suma, sino parte de tu inversión. Cobrarlo es lo que nos permite enviar a un técnico, dedicar tiempo de diseño y comprometernos con un precio exacto en lugar de una cifra al aire.
Lo verdaderamente arriesgado sería lo contrario: comprar un mueble sin estudiar si el espacio lo permite, y que el problema aparezca después de instalado. El estudio técnico existe para que eso no pase. Detrás de cada proyecto hay fabricación 100% propia, aglomerado RH de alta densidad (no MDF) y un sistema hidráulico profesional de 900 newtons. Toda esa ingeniería solo tiene sentido si está calculada para tu espacio real, y el estudio técnico es lo que la conecta con tu muro.
El primer paso no cuesta nada: hablamos de tu espacio, resolvemos tus dudas y, si tiene sentido, agendamos tu estudio técnico. Escríbenos por WhatsApp o llámanos al PBX +57 601 917 6834 (lunes a viernes, 8:00 a.m. a 5:15 p.m.). También puedes visitar nuestro showroom en Bogotá con cita previa para ver de cerca los mecanismos, herrajes y materiales.